ZEL Punta Cana: elegancia circular, alma mediterránea y corazón dominicano
ZEL Punta Cana es la nueva propuesta de hospitalidad de Meliá Hotels International junto al tenista Rafa Nadal. El moderno espacio de estilo vanguardista y mediterráneo fue inaugurado en un acto encabezado por el presidente de la República Luis Abinader y el ministro de Turismo, David Collado.
Desde el momento en que llegamos a ZEL supimos que éramos testigo de algo más que el nacimiento de un nuevo resort: estábamos presenciando el inicio de una nueva forma de entender la hospitalidad, una que combina calidez, diseño, sostenibilidad y una impecable atención al detalle.
Finalizado el acto protocolar la invitación sugería pasar al área de la piscina para disfrutar de la fiesta. Me encantó la cordialidad genuina de Rafa Nadal y Gabriel Escarrer quienes se pasearon entre los invitados sin más pretensiones que compartir una sonrisa. Nadal, afable y sereno, irradiaba esa sencillez que solo poseen los grandes.
Escarrer, con su impecable liderazgo, dejó claro por qué Meliá Hotels International sigue siendo referente en la industria. Ambos proyectaron la esencia de lo que significa ZEL: una marca que va más allá del alojamiento para convertirse en una filosofía de vida mediterránea adaptada a destinos globales.
A esa sensación se sumó la calidez del equipo Meliá con Sarah Ranghi y Carolina Valentín, quienes nos ofrecieron un recibimiento cercano y cariñoso. Mención especial merece Henry Coradín, quien demostró una vez más por qué es considerado un anfitrión excepcional. Atento, presente y con la habilidad única de hacer que cada invitado se sintiera especial, Henry logró imprimirle un tono humano a cada instante del fin de semana.
La decisión de Rafa Nadal de invertir en República Dominicana tiene un significado profundo para los dominicanos. Que una figura de talla mundial, conocida por su disciplina, constancia, humildad y excelencia, elija este destino para expandir su visión empresarial, confirma el posicionamiento internacional del país como referente turístico de alto nivel. Nadal, quien fuera un titán de las canchas, ha sabido trasladar esos mismos valores al mundo corporativo: firmeza en los objetivos, claridad en la visión y cuidado absoluto por los detalles. Su incursión en el sector hotelero no es fortuita ni superficial, es una apuesta estratégica que engrandece la oferta turística nacional y abre nuevas puertas para atraer visitantes de alto perfil.
Recorrer las áreas del hotel es un deleite. La arquitectura, obra del arquitecto Álvaro Sanz, deslumbra por su concepto innovador basado en la figura de la circunferencia, considerada la forma geométrica perfecta. Según explicó el propio Sanz, “lo que queremos es un edificio sin esquinas, donde todos los espacios fluyan, sin ángulos que interrumpan la continuidad, creando una sensación de armonía y apertura. El círculo es una forma muy pura y eso permite que tanto los espacios interiores como exteriores se integren con naturalidad”.
Y lo ha logrado magistralmente. Este principio no solo se refleja en el edificio principal, sino también en la disposición de las habitaciones, que siguen la misma lógica circular. El resultado es una arquitectura orgánica, fluida y coherente, que establece un diálogo sutil entre el diseño y el entorno natural.
Y es precisamente ese respeto por la naturaleza uno de los sellos más notables del ZEL Punta Cana. El hotel fue concebido bajo criterios de sostenibilidad, minimizando el impacto ambiental y logrando una operación con cero emisiones de huella de carbono. Cada rincón habla de equilibrio: materiales nobles, vegetación integrada al diseño y una distribución que dialoga con el entorno sin interrumpirlo.
Este acto inaugural incluyó varios días de celebración, con un programa vibrante de experiencias auténticas, actividades sensoriales y encuentros sociales que reflejan la personalidad de ZEL. Una marca que ya ha dejado su huella en Mallorca y la Costa Brava, y que ahora encuentra en Punta Cana un escenario perfecto para seguir expandiendo su filosofía.
Y más allá de lo tangible —la arquitectura, el servicio, las instalaciones—, lo que hace memorable al ZEL Punta Cana es el espíritu de cada uno de los colaboradores que con energía, amabilidad y un enorme deseo de cumplir todas las expectativas de los huéspedes nos regalaron unos días especiales. Y así llegamos a casa, sintiéndonos parte de ZEL y confiados en que el éxito de la propuesta está asegurado.
¡Hasta el lunes!