Ranking farmacéutico 2025: los diez gigantes mundiales
Redacción.-El ranking farmacéutico mundial de 2025 no se entiende mirando únicamente quién vende más. La diferencia está en los medicamentos que empujan esas ventas, en la velocidad a la que crecen y en cuánto depende cada compañía de su producto estrella.
Eli Lilly cerró 2025 como la mayor farmacéutica del mundo por ventas comparables, con US$65.179 millones y un crecimiento de 45%. El resultado refleja el fuerte avance de su negocio metabólico y consolida el cambio en el mapa competitivo de la industria farmacéutica global.
Pfizer ocupó el segundo lugar con US$62.600 millones, aunque registró una caída de 2% en términos operacionales. AbbVie alcanzó US$61.160 millones y creció 8,6%, mientras Johnson & Johnson sumó US$60.401 millones al considerar exclusivamente su negocio Innovative Medicine.
La cercanía entre las ventas de las principales compañías oculta diferencias importantes en sus modelos de negocio. La concentración de ingresos, la velocidad de crecimiento y la capacidad para reemplazar productos maduros se han convertido en factores decisivos para determinar la fortaleza de cada laboratorio.
El liderazgo de Lilly estuvo impulsado por Mounjaro, basado en tirzepatida, cuyas ventas alcanzaron US$22.965 millones, un 99% más que en 2024. El medicamento representó aproximadamente 35,2% de las ventas comparables de la compañía.
La relevancia de tirzepatida es todavía mayor al considerar Zepbound, utilizado principalmente en obesidad. Entre ambas marcas, la molécula generó alrededor de US$36.500 millones durante 2025, convirtiéndose en el principal motor de crecimiento de Lilly y reflejando el creciente peso de las terapias contra obesidad y enfermedades metabólicas.
Pfizer, pese a contar con un portafolio más diversificado, enfrenta el reto de encontrar nuevos motores de crecimiento. Eliquis fue su producto de mayor facturación, con US$7.961 millones, equivalentes a aproximadamente 12,7% de sus ingresos, pero esa diversificación no evitó la caída operacional registrada durante el año.
AbbVie, en cambio, ofrece uno de los ejemplos más claros de sustitución de un blockbuster. Skyrizi alcanzó US$17.562 millones, con un crecimiento de 49,9%, mientras Skyrizi y Rinvoq sumaron US$25.866 millones y compensaron progresivamente el desplome de Humira, cuyas ventas descendieron hasta US$4.540 millones.
Johnson & Johnson registró US$60.401 millones en Innovative Medicine. Darzalex, basado en daratumumab, generó US$14.351 millones, cerca de 23,8% del negocio farmacéutico, consolidando su importancia dentro de la estrategia oncológica de la compañía.
AstraZeneca alcanzó US$58.739 millones y creció aproximadamente 9%. Farxiga fue su producto líder, con US$8.492 millones, pero representó solo 14,5% del negocio, una proporción que evidencia la diversificación de la compañía entre oncología, enfermedades respiratorias, inmunología y enfermedades raras.
Merck presentó el mayor nivel de concentración del ranking. Sus ventas farmacéuticas llegaron a US$58.142 millones, mientras Keytruda y Keytruda Qlex aportaron US$31.680 millones, equivalentes a 54,5%. La fortaleza comercial del medicamento también representa un riesgo ante una futura pérdida de exclusividad.
Roche registró CHF47.669 millones en ventas farmacéuticas, equivalentes a unos US$57.398 millones. Ocrevus fue su principal producto, con aproximadamente US$8.441 millones, pero representó apenas 14,7% del negocio, reflejando un portafolio más equilibrado junto con franquicias como Hemlibra y Vabysmo.
Novartis alcanzó US$54.532 millones y creció 8%. Entresto continuó como su producto más vendido, con US$7.748 millones, aunque cayó 1% en dólares. Mientras tanto, Kisqali, Pluvicto, Kesimpta y Leqvio registraron crecimientos mucho mayores, mostrando que el futuro de la compañía se está desplazando hacia nuevas franquicias.
Sanofi cerró con €43.626 millones, equivalentes a unos US$49.329 millones. Dupixent aportó €15.714 millones, aproximadamente 36% de las ventas, y creció 25,2% a tipos de cambio constantes. La expansión del medicamento hacia múltiples enfermedades inflamatorias lo convirtió en una plataforma estratégica, pero también aumentó la dependencia de la compañía respecto de esta franquicia.
Bristol Myers Squibb registró US$48.194 millones y permaneció prácticamente estable. Eliquis generó US$14.443 millones, cerca de 30% de sus ingresos, mientras el Growth Portfolio creció 17%, hasta US$26.409 millones. La compañía busca así acelerar nuevos productos para compensar la erosión de franquicias maduras como Revlimid y Sprycel.
El ranking de 2025 demuestra que la competencia farmacéutica ya no puede medirse únicamente por ventas. Lilly destaca por velocidad, Merck y Sanofi por concentración, mientras AbbVie, Novartis y BMS muestran la importancia de construir una nueva generación de productos antes de que los antiguos blockbusters pierdan exclusividad.
Para América Latina, estas tendencias anticipan mayores desafíos en acceso, presupuesto, diagnóstico y abastecimiento, pero también oportunidades asociadas con genéricos, biosimilares, licencias y nuevos modelos de comercialización.