Obesidad infantil: experta pide actuar desde la prevención y el entorno
La doctora Yajaira Cruz advierte que el sobrepeso infantil aumenta el riesgo de diabetes e hipertensión
Santo Domingo, RD
La obesidad infantil se ha convertido en uno de los principales desafíos de salud pública debido a las consecuencias que puede tener durante la niñez y en la vida adulta. Más allá del aumento de peso, esta condición incrementa el riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares, diabetes, hipertensión arterial y trastornos emocionales, por lo que especialistas insisten en la importancia de detectarla y tratarla de forma temprana.
Durante una entrevista en el programa Bienestar al Día, del Hospital Metropolitano de Santiago (HOMS), la pediatra y nutrióloga Yajaira Cruz explicó que la obesidad infantil requiere un abordaje integral, ya que en los niños no basta con evaluar el peso corporal, sino que deben analizarse múltiples parámetros relacionados con su crecimiento y desarrollo.
“La obesidad en general es un aumento de la masa corporal, pero en los niños la evaluación es diferente a la del adulto. Utilizamos el índice de masa corporal asociado a la velocidad de crecimiento, la talla para la edad y otros indicadores que nos permiten determinar si realmente existe obesidad”, señaló la especialista.
Explicó que el diagnóstico se realiza mediante mediciones antropométricas y utilizando las tablas de crecimiento de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC). De acuerdo con estos parámetros, un niño presenta obesidad cuando su índice de masa corporal supera el percentil 95.
La doctora Cruz indicó que el exceso de grasa corporal en la infancia no debe verse únicamente como un problema estético, ya que detrás de esta condición pueden existir alteraciones metabólicas que, si no son tratadas oportunamente, favorecen la aparición de enfermedades crónicas.
“La palabra multifactorial me gusta mucho porque muchas personas solo piensan en el exceso de grasa que ven externamente, pero internamente están ocurriendo alteraciones bioquímicas que más adelante pueden convertirse en enfermedades cardiovasculares, diabetes o hígado graso”, afirmó.
Durante la evaluación clínica, explicó, también se investigan síntomas como cansancio excesivo durante la actividad física, dolores articulares, alteraciones del sueño, ronquidos nocturnos, episodios de apnea y cambios en la presión arterial, entre otros signos que permiten valorar el impacto de la obesidad sobre la salud del menor.
La prevención comienza desde el embarazo
Uno de los aspectos destacados por la especialista es que la prevención de la obesidad infantil inicia incluso antes del nacimiento.
“Las intervenciones se hacen desde la concepción. Una adecuada alimentación durante el embarazo, una ganancia de peso controlada y posteriormente la lactancia materna exclusiva durante los primeros seis meses ayudan a disminuir el riesgo de obesidad”, explicó.
Añadió que, tras ese período, la alimentación complementaria debe introducirse de manera progresiva y bajo orientación médica, procurando una dieta balanceada que incluya frutas, vegetales, proteínas de calidad e hidratos de carbono en las porciones adecuadas.
“No es comer más; es comer mejor”, enfatizó.
Aunque reconoció que existe una predisposición genética, la doctora Cruz aclaró que los hábitos de vida son determinantes para que esa predisposición se manifieste.
“La genética influye, pero el medio ambiente es el que dispara el gatillo. Nosotros podemos modificar esos factores mediante una alimentación saludable, actividad física, buena higiene del sueño y reduciendo el tiempo frente a las pantallas”, sostuvo.
Entre las recomendaciones destacó evitar que los niños coman frente al televisor o dispositivos electrónicos, promover el consumo de agua en lugar de bebidas azucaradas y reducir la ingesta de alimentos ultraprocesados.
El impacto emocional de la obesidad
Además de las complicaciones físicas, la especialista llamó la atención sobre las consecuencias psicológicas que enfrentan muchos niños con obesidad.
“Muchas veces el entorno familiar o escolar termina lastimando al niño. Reciben burlas, comentarios sobre su cuerpo o sobre la cantidad de comida que consumen, y eso puede provocar aislamiento social, ansiedad, depresión e incluso trastornos alimentarios”, manifestó.
En ese sentido, recomendó a padres y cuidadores evitar comentarios que puedan afectar la autoestima de los menores y buscar apoyo profesional cuando observen cambios importantes en el peso o en el comportamiento del niño.
“No debemos juzgar. Tenemos que ayudar, acompañar y entender que la obesidad es una enfermedad prevenible y tratable”, afirmó.
Tratamientos individualizados
La pediatra explicó que el tratamiento inicial nunca consiste en imponer dietas restrictivas, sino en enseñar al niño y a su familia a desarrollar hábitos saludables.
“En los niños no utilizamos dietas. Lo que hacemos es educarlos para que aprendan a comer de manera equilibrada y mantengan un estilo de vida activo”, indicó.
Solo en casos específicos, cuando ya existen enfermedades asociadas y han fracasado las medidas convencionales, pueden evaluarse tratamientos farmacológicos o cirugía bariátrica en adolescentes, siempre bajo la supervisión de un equipo multidisciplinario y siguiendo las recomendaciones de sociedades científicas internacionales.
Para la doctora Cruz, el éxito del tratamiento depende del compromiso familiar y de la creación de un entorno saludable que favorezca el bienestar del niño.
“Podemos cambiar el futuro de nuestros niños si actuamos a tiempo. La obesidad es una enfermedad prevenible y tratable, y con el apoyo de toda la familia podemos lograr que los niños de hoy sean adultos saludables”, concluyó.
Bienestar al Día, programa del Homs
Bienestar al Día es el programa de televisión del Hospital Metropolitano de Santiago (HOMS), cuyo propósito es informar y educar a la población en temas de salud, motivándole a hacer de la prevención una parte esencial de su vida diaria.
Conducido por Yadhira Pimentel, el programa presenta entrevistas fundamentales a especialistas de la salud, así como otros contenidos basados en evidencia, contribuyendo a mejorar la calidad de vida y a fortalecer una cultura de bienestar en la sociedad. Bienestar al Día se transmite todos los sábados a las 11:00 a.m., con retransmisiones a las 2:00 p.m., y de lunes a viernes a las 10:30 a.m., por CDN canal 37.