Londres alternativo: rincones desconocidos (y con mucho encanto) para no ver lo de siempre
Nos alejamos de las zonas más turísticas de la capital británica para descubrir otros lugares que merecen mucho la pena.
Londres es una de la ciudades más visitadas del mundo. Cualquier excusa es buena para escaparse a la vibrante capital británica sin importar la época del año. En Navidad, la afluencia de público se multiplica y caminar por sus principales calles, mercados y monumentos emblemáticos puede resultar en ocasiones agobiante por la cantidad de gente.
Lugares icónicos como el puente de Westminster, vigilado por el Big Ben a un lado y por la London Eye al otro, la Torre de Londres junto al pintoresco puente, el Palacio de Buckingham, Trafalgar Square, Picadilly Circus, el Museo Británico, Oxford Street, el Soho o Covent Garden, entre otros, son algunos de los principales reclamos de la ciudad, y de obligada visita si se es primerizo en ella. Pero el atractivo de esta macrourbe de algo más de nueve millones de habitantes (más de 14 millones contando el área metropolitana) va mucho más allá y se pueden encontrar multitud de rincones más o menos desconocidos para el turista a los que merece la pena ir.
Si no es la primera ni la segunda vez que se visita Londres, recomendamos salirse un poco del circuito más turístico y acercarse a estos cinco lugares (a todos llega el metro) para descubrir otro Londres.
BATTERSEA POWER STATION, EN NINE ELMS

Es el nuevo Place to Be en Londres. Se trata de un barrio nuevo (Nine Elms) nacido en torno a la icónica Battersea Power Station, una central eléctrica inactiva desde 1983 enclavada sobre el Támesis, en la orilla opuesta al barrio de Chelsea. Tras 40 años cerrado, el emblemático edificio de ladrillo (el más grande de Europa de estas características), en el que se utilizaba carbón como materia prima, abrió sus puertas al público el pasado 14 de octubre como un innovador destino comercial y de ocio.
Las dos antiguas e imponentes salas de turbinas del edificio (la primera construida en 1930 en estilo art decó y la segunda completada en 1950) se han transformado en un elegante y lujoso centro comercial que acoge más de 60 tiendas de las marcas más punteras y exclusivas, y también galerías de arte, cafés, pubs y restaurantes. Lo que fue la sala de calderas es un completo food hall con todo tipo de propuestas de cocina nacional e internacional (como los restaurantes del conocido y televisivo Ramsey Gordon: Street Pizza o el Bread Street Kitchen & Bar), que se irá llenando poco a poco a partir del año que viene.