Investigadores identifican marcador que predice qué lesiones mamarias progresarán a cáncer
Un equipo del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) y el Instituto de Investigación Biomédica de Bellvitge (IDIBELL) ha dado un paso clave para distinguir qué lesiones precancerosas de mama evolucionarán a cáncer, un avance que podría reducir significativamente el sobretratamiento en miles de mujeres.
El estudio, publicado en la revista Nature Communications, revela un marcador capaz de identificar las lesiones con potencial real de convertirse en tumores invasivos. Actualmente, cerca del 20% de los diagnósticos de cáncer de mama corresponden en realidad a lesiones precancerosas, como el carcinoma ductal in situ, que no siempre progresan a enfermedad maligna. Sin embargo, ante la imposibilidad de predecir su evolución, la mayoría se tratan como cáncer, lo que implica intervenciones innecesarias.
“Se está tratando de forma innecesaria a un número muy alto de mujeres”, explica la investigadora Eva González-Suárez, quien lidera el trabajo. “Hasta ahora no existía una herramienta que permitiera diferenciar qué lesiones progresarían”.
El papel de las ‘células infieles’ en el origen del tumor
La investigación también aporta un cambio conceptual en el origen del cáncer de mama. Tradicionalmente se pensaba que los tumores surgían exclusivamente de un tipo de células luminales. Sin embargo, el equipo ha identificado que pueden originarse en células basales que, al expresar la proteína RANK, pierden su identidad y se transforman en células híbridas, denominadas “células infieles”.
Estas células presentan características tanto de las células basales como de las luminales, y serían el punto de partida de distintos tipos de cáncer de mama, incluidos los tumores hormonales positivos y los triples negativos.
“Cuando las células pierden su identidad y se convierten en estas formas híbridas, es cuando pueden dar lugar al cáncer”, señala González-Suárez, subrayando la importancia de la estabilidad celular como mecanismo de protección frente a la enfermedad.
Una firma genética con potencial clínico
A partir de este hallazgo, los investigadores han desarrollado una firma genética que permite detectar la presencia de estas células infieles en las lesiones precancerosas. Tras validarla en modelos animales, el equipo la ha probado en muestras humanas, demostrando su capacidad para identificar aquellas lesiones con mayor riesgo de progresión.
Este avance resulta especialmente relevante si se tiene en cuenta que solo alrededor del 30% de las lesiones precancerosas evolucionan a cáncer, mientras que el resto no lo harán. Poder diferenciarlas permitiría evitar tratamientos agresivos en pacientes que no los necesitan.
No obstante, los investigadores advierten que aún es necesario validar estos resultados en cohortes independientes y perfeccionar la herramienta antes de su aplicación clínica. De confirmarse, esta estrategia podría transformar el manejo del cáncer de mama, avanzando hacia una medicina más precisa y personalizada.