Especialistas explican cuáles son los materiales más utilizados en el diseño de sonrisa
El diseño de sonrisa se ha convertido en uno de los procedimientos más solicitados dentro de la odontología estética. Sin embargo, especialistas advierten que el éxito del tratamiento no depende únicamente de la apariencia final, sino de la elección del material más adecuado para cada paciente.
La odontóloga Vivian Menéndez, especialista en diseño de sonrisa, explicó que la selección del material debe realizarse tras una evaluación clínica que considere factores como la mordida, los hábitos del paciente, la salud bucal y las expectativas estéticas.
Entre las alternativas disponibles, la resina continúa siendo una de las opciones más accesibles por su bajo costo y la posibilidad de realizar el procedimiento en una sola consulta. No obstante, presenta menor resistencia al desgaste, puede pigmentarse con alimentos y bebidas como café o vino y pierde brillo con el paso del tiempo.
Otra opción es el cerómero, un material que combina resina y cerámica. Aunque ofrece mayor durabilidad que la resina convencional, con el tiempo también puede perder parte de su apariencia natural y presentar cambios de color.
Para pacientes que requieren una mayor resistencia, especialmente quienes padecen bruxismo o necesitan rehabilitaciones extensas, la zirconia representa una alternativa de alta durabilidad. Sin embargo, su resultado estético dependerá de una correcta planificación y elaboración para evitar un aspecto poco natural.
La especialista señaló que la porcelana continúa siendo uno de los materiales más utilizados en odontología estética debido a su capacidad para imitar el esmalte dental, conservar su color y ofrecer una adecuada combinación entre estética y resistencia.
En los últimos años, el disilicato de litio (E-max) ha ganado protagonismo por su alta translucidez, resistencia y capacidad para reproducir una apariencia muy similar a la de los dientes naturales. Con los cuidados adecuados, este material puede mantener su funcionalidad durante más de 15 años.
Menéndez indicó que no existe un material ideal para todos los pacientes y que la elección debe basarse en criterios clínicos más que en tendencias estéticas.
«La mejor opción será siempre aquella que preserve la salud dental, garantice la función masticatoria y ofrezca un resultado armónico y personalizado», concluyó.