El cerebro del recién nacido reacciona más con el llanto de otros bebés que con el habla
EFE
Bilbao (España).- Una investigación, en la que ha participado la Universidad de Deusto (Bilbao), en el norte de España, ha revelado que el cerebro del recién nacido se activa más con el llanto de otros bebés que con el habla humana, cuando tradicionalmente se pensaba que éste ocupaba un lugar privilegiado para el ser humano desde el inicio de la vida.
La revista científica Developmental Cognitive Neuroscience ha publicado un artículo sobre este trabajo, llevado a acabo por un equipo internacional de investigación en neurociencia cognitiva del desarrollo, del que forma parte la investigadora de la Universidad de Deusto Irene de la Cruz Pavía, ha informado esta institución académica.

Estudios anteriores habían demostrado que los bebés nacían con una predisposición especial hacia la voz humana, en parte debido a la experiencia auditiva acumulada en el vientre materno durante el último trimestre de gestación.
Sin embargo, esta investigación ha demostrado que en recién nacidos, el llanto produce una respuesta en el cerebro más fuerte que el habla.
Los investigadores llevaron a cabo un experimento en el que participaron 25 bebés de entre uno y cuatro días de vida, nacidos en el Hospital Necker-Enfants Malades de París, que habían estado expuestos al idioma francés durante su etapa prenatal, y 27 adultos de habla italiana en la Universidad de Padua (Italia) que no tenían conocimiento alguno de francés.
En el experimento, los adultos escucharon frases en francés sin comprender el significado de las palabras, en igualdad de condiciones de procesamiento con los bebés.
Los investigadores registraron las respuesta del cerebro de los participantes ante bloques de frases habladas en francés y bloques de llantos grabados de otros recién nacidos a través de una técnica de neuroimagen no invasiva para medir la actividad cerebral y comprobaron que mientras en los adultos la activación fue significativamente mayor al escuchar las frases habladas que al oír los llantos, en los recién nacidos ocurrió lo contrario.
Su respuesta neuronal ante el llanto de otros bebés fue significativamente más fuerte que ante el habla.
Para los investigadores, el descubrimiento es llamativo porque, desde el punto de vista acústico, el habla es más familiar para el recién nacido que el llanto, ya que lleva meses escuchándola dentro del útero.
Según concluyen, la explicación de que no fuera así podría residir en que tanto los bebés como los adultos del estudio reaccionaron y se activaron más con aquello que ambos sabían hacer o producir, es decir, los bebés se activaron más con el llanto y los adultos ante el habla, aunque no entendieran el idioma.