Dr. Pedro Ovalle: «La Enfermedad Intestinal Inflamatoria no presenta cura hasta el momento»
La Enfermedad Intestinal Inflamatoria es, como la vida misma, un desafío constante para quienes la padecen. Dolorosa y debilitante, puede presentarse sin aviso o desarrollarse paulatinamente
Se desconoce su causa. Lo crucial es llenarse de fortaleza para afrontar lo que no se puede curar hasta ahora, solo controlar. La ciencia médica aún no ha podido identificar el factor que la desencadena, si un virus o bacteria, y apunta a la genética.
De los síntomas iniciales desconcertantes -diarrea severa, dolor abdominal, pérdida de peso- es posible lograr cierta estabilidad con el tratamiento médico correcto, terapias biológicas, dieta y el apoyo emocional del entorno.
Para aproximarnos a la complejidad de esta enfermedad crónica entrevistamos al doctor Pedro Ovalle, gastroenterólogo dominicano.
¿Qué es y qué causa la Enfermedad Intestinal Inflamatoria (EII)?
Como su nombre lo indica es una enfermedad de carácter inflamatoria y crónica (es decir que no presenta hasta el momento una cura, por lo cual una vez diagnosticada el paciente necesitará
medicamento por el resto de la vida), en la que se ve afectado el tracto gastrointestinal.
Esta se divide en dos tipos: la enfermedad de Crohn y colitis ulcerativa.
La enfermedad de Crohn se caracteriza por una inflamación que puede afectar todo el grosor de la pared del tubo digestivo desde la boca hasta el ano. Y la colitis ulcerativa se identifica por la inflamación de la pared del intestino grueso (colon).
La causa de la Enfermedad Intestinal Inflamatoria sigue siendo un misterio hasta la fecha. Se sabe que afecta a individuos genéticamente susceptibles, generando una respuesta inmune inapropiada a la flora intestinal.
Existen múltiples factores de riesgo asociados a la EII como es el uso de tabaco, específicamente en la enfermedad de Crohn, la falta de actividad física, una dieta baja en fibras y
ica en grasas, ciertos procesos infecciosos, y el uso de algunos medicamentos.
¿Cuáles son los síntomas?
Dentro de los síntomas que pueden presentar los pacientes está la diarrea, que puede estar acompañada de sangre o moco, el dolor abdominal, el tenesmo (que es la sensación de evacuación incompleta) y la incontinencia fecal; en el caso de la enfermedad de Crohn, los pacientes pueden referir, además, náuseas y vómitos.
Y como síntomas sistémicos son frecuentes la fiebre, la fatiga y la pérdida de peso.
De manera general se inicia con una terapia en modo escalonado (step wise), en la cual se comienza con los medicamentos menos potentes y dependiendo de la respuesta del paciente, se escala o no, a una nueva terapia de mayor potencia.
Pero últimamente se está favoreciendo, sobre todo en pacientes con una enfermedad severa, un abordaje en step-down, en el cual se introduce al paciente de manera temprana a medicamentos de mayor potencia, y si se tiene una respuesta positiva se baja de escalón, a uno de menor.
¿Qué avances se han experimentado?
El manejo de la enfermedad intestinal inflamatoria en la última década ha evolucionado favorablemente de forma significativa, gracias al uso de la terapia biológica, proporcionando mejoría y estabilidad con mejor porcentaje que décadas anteriores.
Ejemplos de algunos biológicos frecuentemente utilizados en el manejo de esta entidad son el infliximab, el adalimumab, el ustekinumab entre otros, que tienen la capacidad de iniciar y mantener una remisión en pacientes con enfermedad de Crohn o colitis ulcerativa de moderada a severa.
A qué obedece que en los últimos 30 años la EII haya aumentado casi el 50%, según estadísticas publicadas?
El incremento en la incidencia y prevalencia de esta enfermedad se atribuye a la occidentalización del estilo de vida.
Además de una mayor exposición a ciertos factores de riesgo como son el tabaco, ambientes con mayor higiene (existe una hipótesis en la que se propone que una exposición reducida a bacterias o que desde etapas tempranas de la vida uno se exponga a un ambiente higiénico, lleven a una respuesta del sistema inmune