Cuidar la vista bajo el sol: el hábito diario que puede prevenir ceguera y enfermedades oculares
El especialista Paramdeep Bilkhu señala que los ojos son sensibles a la radiación solar, pudiendo sufrir lesiones como fotoqueratitis, que causa dolor y visión borrosa.
Internacional.- La exposición prolongada a la radiación ultravioleta representa un riesgo creciente para la salud visual, advierten expertos en oftalmología, quienes insisten en la importancia de combinar el uso de gafas de sol con controles médicos periódicos para prevenir enfermedades oculares.
De acuerdo con el especialista Paramdeep Bilkhu, asesor clínico del Colegio de Optometristas, los ojos son altamente sensibles a la radiación solar y pueden sufrir lesiones como la fotoqueratitis, una especie de “quemadura” ocular que provoca dolor, enrojecimiento, visión borrosa y sensibilidad a la luz. Esta afección puede aparecer incluso tras exposiciones breves, pero intensas, especialmente en entornos donde la luz se refleja, como la nieve o el agua.
La Academia Estadounidense de Oftalmología advierte que los rayos UV afectan tanto la superficie del ojo como estructuras internas, incrementando el riesgo de padecer pterigión, cataratas, degeneración macular e incluso cáncer de piel en los párpados. Muchas de estas enfermedades se desarrollan de forma silenciosa tras años de exposición acumulada, sin protección adecuada.
Asimismo, expertos de Johns Hopkins Medicine señalan que la radiación ultravioleta puede atravesar nubes y neblina, por lo que el riesgo no desaparece en días nublados.
Además, su intensidad aumenta en zonas de mayor altitud o en superficies reflectantes, como el hielo y el agua.
Medidas clave de protección
Los especialistas coinciden en que la protección ocular debe formar parte de la rutina diaria. El uso de gafas de sol con filtros UV del 95 % al 100 % es la principal recomendación, ya que ayuda a prevenir daños inmediatos y acumulativos en los tejidos oculares.
El uso de sombreros de ala ancha y gafas envolventes también contribuye a reducir la exposición directa y lateral a la radiación. Estas medidas son especialmente importantes durante las horas de mayor intensidad solar y en actividades al aire libre.
Importancia del chequeo visual
Además de la protección externa, los expertos subrayan la necesidad de realizar controles oftalmológicos periódicos. Según Healthdirect Australia, hasta el 90 % de los casos de ceguera y discapacidad visual pueden prevenirse o tratarse si se detectan a tiempo.
Se recomienda acudir al oftalmólogo cada dos o tres años, incluso sin síntomas, y realizar revisiones anuales en personas mayores de 65 años o con factores de riesgo, como diabetes o antecedentes familiares de enfermedades oculares.
En el caso de los niños, los controles deben iniciarse antes de la etapa escolar y mantenerse durante su desarrollo.
Los especialistas también advierten que síntomas como dolor ocular, enrojecimiento, sensibilidad extrema a la luz o cambios repentinos en la visión requieren atención médica inmediata.
El mensaje es claro: proteger los ojos del sol y mantener un seguimiento médico regular no solo preserva la visión, sino que puede evitar enfermedades graves a largo plazo.