Cáncer infantil: la batalla ya no es solo contra el tumor
Un diagnóstico de cáncer cambia la vida de cualquier familia, pero cuando quien recibe la noticia es un niño, el impacto adquiere otra dimensión. Detrás de cada tratamiento no solo está la lucha por vencer una enfermedad, sino también la necesidad de proteger una vida que apenas comienza.
Durante las últimas décadas el cáncer infantil ha dejado de ser, en muchos casos, una sentencia con pocas posibilidades de sobrevivencia. Los avances en el diagnóstico, la cirugía, la quimioterapia y, especialmente, en las técnicas de radioterapia han permitido que enfermedades que antes tenían un pronóstico muy desfavorable puedan ser curadas en la mayoría de los casos cuando los pacientes reciben atención oportuna y especializada, explica la radioncóloga Tomanna Peña.
Sin embargo, el progreso no ha llegado de la misma manera a todos los niños. “En los países de ingresos altos, más del 80 % de los niños con cáncer logran curarse, mientras que en muchos países de ingresos bajos y medianos la supervivencia continúa por debajo del 30 %. Esta diferencia demuestra que el progreso no depende solamente de nuevos medicamentos, sino también de la capacidad de los sistemas de salud para diagnosticar y tratar adecuadamente a estos pacientes” explicó la especialista del Centro de Radioterapia Integral RADONIC.

Para Peña, el cambio más importante en la oncología pediátrica consiste en entender que el objetivo no debe limitarse a eliminar el tumor. También hay que pensar en el niño que sobrevivirá y en el adulto en que se convertirá.
Explicó que esa nueva visión ha transformado la manera de tratar el cáncer infantil. Hoy los especialistas trabajan en equipos multidisciplinarios, protocolos cooperativos, diagnóstico patológico y molecular más preciso, cirugía especializada, quimioterapia más eficaz y radioterapia cada vez más sofisticada. “A esto se han añadido tratamientos dirigidos y estrategias adaptadas al riesgo individual de cada paciente” dijo.
Uno de los campos donde esta transformación resulta más evidente es la radioterapia. Según la radioncóloga, hace varias décadas la radioterapia se planificaba fundamentalmente mediante imágenes bidimensionales y campos relativamente amplios. “Hoy utilizamos planificación tridimensional, radioterapia de intensidad modulada (IMRT), técnicas como VMAT y radioterapia guiada por imágenes (IGRT), que permiten definir con mucha mayor precisión el volumen que debe recibir tratamiento y disminuir la dosis sobre órganos sanos”.
En ese sentido destacó que un análisis reciente de los ensayos del Children’s Oncology Group, que incluyó 8,898 pacientes tratados entre 1998 y 2025, muestra claramente esta evolución. El empleo de radioterapia tridimensional descendió del 73 % al 15 %, mientras que el uso de IMRT/VMAT aumentó del 26 % al 89%. El empleo de protonterapia también aumentó de aproximadamente 2 % antes del año 2000 hasta cerca del 40 % en 2021.
“Estos avances no representan simplemente una sofisticación tecnológica. En un niño, reducir la dosis innecesaria a los tejidos normales puede significar disminuir el riesgo de efectos tardíos sobre órganos que todavía están creciendo y desarrollándose” explicó.
En República Dominicana
La República Dominicana ha logrado avances importantes en la atención del cáncer infantil, la supervivencia pasó de niveles de entre 20 % y 30 % hace una década a superar actualmente el 60 % en algunos centros especializados, de acuerdo con datos comunicados por el Ministerio de Salud Pública.
“Estos resultados representan una mejoría significativa. Sin embargo, las cifras deben interpretarse con cautela, ya que corresponden a determinados centros y no necesariamente representan una tasa nacional de supervivencia poblacional” dijo
Tomanna Peñ, destacó que “si tuviera que escoger una sola prioridad para República Dominicana, escogería reducir al máximo el tiempo entre la aparición de los primeros signos de alarma y el inicio del tratamiento especializado”.
Shawell Peña