Colesterol HDL, un desafío nutricional
El colesterol HDL, un factor de riesgo para enfermedades cardiovasculares
Hoy nos enfocamos en el colesterol HDL, popularmente conocido como el colesterol bueno. Pero, ¿por qué es llamado colesterol «bueno»?
Cuando hablamos de HDL y LDL, nos referimos a lipoproteínas (partículas formadas por un lípido (grasa) y una proteína), las cuales viajan a través del torrente sanguíneo con funciones diversas. La principal función del colesterol HDL es la de transportar las partículas de colesterol LDL al hígado y de ahí ser metabolizadas. Es probable que, al realizar pruebas de sangre, una alteración en el perfil de colesterol enfoque al médico a reducir el colesterol LDL (en inglés, Low Density Lipoprotein) por su relación con la enfermedad cardiovascular. Sin embargo, el colesterol HDL (en inglés, High Density Lipoprotein) tiene un lugar importante en recientes investigaciones científicas, pues niveles elevados se relacionan con prevención de enfermedad cardiovascular, resaltando su participación antiinflamatoria en la formación de vasos sanguíneos y control de glicemia (azúcar en sangre). Nicholls,2019.
Se ha propuesto que los niveles óptimos de colesterol HDL para el hombre y la mujer son por encima de 40 mg/dl y 50 mg/dl respectivamente.
¿Cuáles son las principales causas de un colesterol HDL bajo?
- Sedentarismo
- Uso del cigarrillo o cigarro
- Genética
- Dieta baja en grasas poli y monoinsaturadas (baja en pescados, aceite de oliva, aguacate, nueces y semillas ricas en omega 3)
- Sobrepeso u obesidad
- Diabetes no controlada