Legionelosis: qué es la enfermedad detrás del brote detectado en Nueva York
Las autoridades sanitarias de Nueva York investigan un brote de legionelosis detectado en sectores del Upper East Side de Manhattan, donde equipos de salud pública realizan análisis de agua para identificar la fuente de la bacteria y evitar nuevos contagios. Aunque el operativo se concentra en esa zona de la ciudad, el episodio ha puesto el foco sobre una enfermedad poco frecuente, pero que puede causar complicaciones graves.
La legionelosis, también conocida como enfermedad de los legionarios, es una infección causada por bacterias del género Legionella. Su forma más conocida es una neumonía grave que puede requerir hospitalización, especialmente en personas con factores de riesgo.
La bacteria suele proliferar en sistemas de agua como torres de enfriamiento, jacuzzis, fuentes ornamentales y otras instalaciones que generan aerosoles.

¿Cómo se transmite?
La infección se produce al inhalar pequeñas gotas de agua contaminada que permanecen suspendidas en el aire. Cuando estas partículas contienen la bacteria Legionella y llegan a los pulmones, pueden provocar la enfermedad.
Durante la investigación del brote en Nueva York, las autoridades señalaron que las posibles fuentes comunes de exposición incluyen torres de enfriamiento, jacuzzis y fuentes con rociadores. Como parte del operativo, se toman muestras de agua en el área afectada para detectar la presencia de la bacteria.
Los organismos de salud también aclararon que la legionelosis no se transmite de persona a persona y que no se contrae por beber agua potable. Asimismo, indicaron que el brote no está relacionado con la plomería de los edificios ni con los sistemas de aire acondicionado domésticos, por lo que los residentes pueden continuar utilizando el agua del grifo para beber, cocinar, bañarse o ducharse.
¿Cuáles son los síntomas?
Los síntomas de la legionelosis pueden parecerse inicialmente a los de una gripe fuerte o una neumonía. Entre los más frecuentes se encuentran la fiebre, tos, dificultad para respirar, dolores musculares, dolor de cabeza, náuseas, confusión.
Las autoridades sanitarias recomiendan buscar atención médica si una persona presenta estos síntomas después de haber estado en una zona donde se investiga un brote o haber estado expuesta a una posible fuente de contaminación.
¿Quiénes tienen mayor riesgo?
Aunque cualquier persona puede contraer la enfermedad, algunos grupos tienen mayor probabilidad de desarrollar cuadros graves. Entre ellos se encuentran las personas de 50 años o más, fumadores y exfumadores, personas con enfermedades pulmonares crónicas, pacientes con el sistema inmunológico debilitado.
En estos casos, la infección puede evolucionar con mayor rapidez y requerir tratamiento hospitalario.
¿En qué se diferencia de otras infecciones respiratorias?
La legionelosis comparte varios síntomas con enfermedades respiratorias como la gripe o una neumonía común, por lo que puede resultar difícil distinguirla únicamente por sus manifestaciones clínicas.
Sin embargo, presenta una diferencia clave: no se contagia de una persona a otra. Mientras muchas infecciones respiratorias se transmiten mediante el contacto con personas enfermas o por secreciones respiratorias, la legionelosis se adquiere al inhalar aerosoles de agua contaminada con la bacteria Legionella.
Otra diferencia importante es que no representa un riesgo por consumir agua potable. La exposición ocurre cuando instalaciones capaces de generar finas partículas de agua dispersan la bacteria en el ambiente, motivo por el cual las investigaciones de los brotes suelen centrarse en sistemas de agua y no en el contacto entre personas.
Mientras continúan las pruebas en el Upper East Side de Manhattan, las autoridades mantienen la vigilancia epidemiológica para determinar el origen del brote y prevenir nuevos casos.