Cada uno de los zapatos de tacón favoritos de la realeza
Desde los adorados tacones Romy de Kate Middleton hasta las brillantes sandalias de fiesta de la Reina Letizia de España.
El estilo de la realeza ha evolucionado mucho en las últimas décadas, pero algunas cosas siguen siendo tan fiables como el meticuloso cambio de guardia en el Palacio de Buckingham (o los zapatos de sus damas de honor).
Las ocasiones formales siguen requiriendo un sombrero, las perlas siguen siendo un símbolo tradicional de luto y ningún armario de una mujer de la realeza está completo sin al menos un par de zapatos Jimmy Choo.
El reconocido zapatero de ascendencia asiática entabló una gran amistad con Diana Spencer, difunda princesa de Gales, cuando empezó a fabricar zapatos para ella en los años 90, exactamente cuándo se embarcó en su capítulo de estilo más seguro –e influyente–. Su sobrina Sandra Choi, actual directora creativa de la marca, ha atribuido a la llegada de Diana al Royal Albert Hall para el estreno de El lago de los cisnes en junio de 1997 el lanzamiento de Jimmy Choo a la estratosfera de las celebridades.
La elegante princesa lució un minivestido azul pálido brillante de Jacques Azagury con un par de zapatos de tacón de aguja de Jimmy Choo a juego, un look que estaba presente en todas las portadas al día siguiente.5 años después, la nueva Princesa de Gales –Kate Middleton– es casi tan aficionada a los zapatos de tacón de Jimmy Choo como Lady Di; el estilo Romy, en particular, es una de las bases de su vestuario formal.
Kate, que viste con discreción y elegancia, rara vez se sale de la norma en lo que respecta a la moda, pero sí disfruta con algún toque ocasional, y uno memorable vino de la mano de Jimmy Choo. Para asistir a una cita benéfica del musical Dear Evan Hansen, la esposa del Príncipe William lució un vestido de tweed azul marino de Eponine que rozaba la monotonía. Pero los accesorios de la entonces Duquesa le dieron un toque de brillo propio de cualquier diva de Broadway: un par de tacones Romy con incrustaciones brillantes y un bolso de mano a juego.